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Reseña Histórica

"Las Huellas del Futuro"

"El acontecimiento ha podido parecer tan
insignificante que algunos diarios ni siquiera han hablado de él. En
efecto, entre todos los delegados no poseían quizá una modesta fortuna,
ni era aquella una de esas asambleas a las cuales la presencia de
hombres eminentes da carácter y tono; hasta se decían muchos
disparates, y hubo momentos de verdadera confusión. Pero para quien
comprende que los acontecimientos importantes no son siempre los que
pasan con gran pompa, al son de trompetas y tambores, y en medio de la
expectativa general, el reciente congreso obrero tiene que ofrecer un
gran interés. Lo mismo que las repetidas huelgas, la celebración de
este congreso significa que, junto con la producción y el comercio a
grande escala, ha nacido en el país el más  fundamental de los
antagonismos de clases, el de la clase trabajadora y la clase
proletaria, cuya consecuencia es el movimiento socialista, que hoy
conmueve a los países adelantados. Significa pues, un doble progreso,
uno económico, otro intelectual; uno en el modo de trabajo, otro en el
modo de pensar. Al mismo tiempo que la República Argentina ha adquirido
un puesto en el mercado universal, han aparecido en ellas  las ideas
que hoy mas agitan al mundo. Y lejos de ser una aparición prematura,
vamos en esto, como en tantas otras cosas, detrás de los demás pueblos.
Al significar un progreso económico e intelectual, el congreso obrero
significa un progreso político... es indispensable que la clase
trabajadora se ponga en movimiento si no quiere ser aplastada por el
mismo progreso técnico de la industria y el comercio, que si n es
acompañado de un adelanto equivalente en la inteligencia y en la
actividad política del pueblo, sólo tiende a aumentar la riqueza y el
poder de los capitalistas, a expensas del bienestar y la libertad de
los trabajadores"

Fragmento de la crónica del
congreso fundacional del Partido Socialista publicada por "La Nación"
el día 1º de julio de 1896. Fue escrita por Juan B. Justo, con el
seudónimo "el citadino".

El Partido Socialista (PS) fue
fundado el 28 de junio de 1896.    Históricamente ha tenido una
presencia de consideración en algunas ciudades importantes, como Buenos
Aires, Rosario y Mar del Plata, donde ha llegado a ser la primera
fuerza en varias ocasiones,  sosteniendo las ideas de un socialismo
popular y democrático.

En 1904 obtuvo el primer parlamentario socialista de
América Latina, Alfredo Palacios, quien jugó un papel determinante en
la fundación, organización y conducción del movimiento sindical
argentino.

Además, impulsó fuertemente el cooperativismo en el
país, sobre todo a través de la Cooperativa El Hogar Obrero. Muchos de
sus integrantes fueron líderes de la Reforma Universitaria,
constituyendo una fuerza destacada del movimiento estudiantil.

Desde 1989, gobierna ininterrumpidamente la tercera
ciudad del país, Rosario, y desde 2007 gobierna también la Provincia de
Santa Fe. En 2008 tiene un bloque parlamentario de diez diputados
nacionales sobre un total de 257, y un senador nacional.

Antecedentes

En las últimas décadas del siglo XIX y antes de la
fundación del Partido Socialista se crearon en la Argentina una serie
de grupos, clubes o centros socialistas que, junto a varios sindicatos
que adherían al socialismo, terminarían confluyendo y formando el
partido en 1896.

El 1 de enero de 1881 se fundó el el Club Vorwärts (Adelante) o Verein Vorwärts
(Unión Adelante), primer grupo socialista en la Argentina, integrado
inicialmente por trece inmigrantes alemanes, y en el que luego se
destacó Germán Avé Lallemant. El 5 de enero de 1891, un grupo de
socialistas franceses fundó el Les Egaux (Los Iguales), como centro de identidad socialista.

En 1892, los trabajadores integrantes de la "Sección
Varia" de la disuelta primera federación obrera, se constituyó primero
como "Agrupación Socialista", defiéndose el 14 de diciembre, como "Partido Obrero Sección Buenos Aires". Dos años después, el 4 de julio de 1894 este nucleo abrió un local en la calle Chile 959, denominándose Centro Socialista Obrero.
En ese local funcionaría por muchos años la sede del PS. Entre otros
miembros se encontraban el escritor Roberto Payró, los pintores Eduardo
Schiaffino y Ernesto de la Cárcova, y el médico Juan B. Justo.

En 1894, Juan B. Justo fundó el periódico socialista La Vanguardia y un grupo de italianos fundó el centro socialista Fascio dei Lavoratori
(Haz de los Trabajadores), adherido al Partido Socialista Italiano. El
1 de mayo, tres centros socialistas (Les Egaux, Fascio del Lavoratori y
Agrupación Socialista) publican en La Vanguardia el "Programa del
Partido Socialista Obrero Internacional". El 7 de diciembre se creó el
Centro Socialista Universitario, integrado entre otros por José
Ingenieros y Angel M. Giménez.

Simultáneamente, el Centro Socialista Obrero abrió
"centros socialistas revolucionarios" en Barracas, Balvanera (entre
quienes estaba el químico paraguayo Ovidio Rebaudi), Córdoba (en el que
participaba Leopoldo Lugones), Tucumán, Quilmes, Tolosa y Bahía Blanca.

Fundación

A fines de abril de 1894, tres de los cuatro grupos
socialista más activos, Les Egaux, Fascio dei Lavoratori y la
Agrupación Socialista, se reunieron para confederarse y formar el Partido Socialista Obrero Internacional
(PSOI). El Club Vorwärts también fue invitado, pero rehusó integrarse
argumentando que mientras los inmigrantes no pudieran votar carecía de
sentido formar un partido para actuar en la vida política de la
Argentina. De todos modos el Club Vorwärts se integró al partido pocos
meses después, al igual que el Centro Socialista Universitario.

El nuevo partido estableció un programa -redactado
por Esteban Jimenez-, reproduciendo con algunas modificaciones los
programas de los partidos socialistas europeos y estadounidense, y que
desde ese momento serviría de base sustancial para los programas del
socialismo argentino. Básicamente el programa establecía:

  • Legislación directa del pueblo: derecho de
    iniciativa y referéndum; revocación de mandatos; supresión de la
    presidencia; supresión del senado; gobierno por un cuerpo ejecutivo
    colegiado elegido por la Cámara de diputados; representación de las
    minorías; naturalización de los extranjeros; justicia gratuita; juicio
    por jurados; abolición de la pena de muerte; supresión del ejército y
    armamente del pueblo; separación de la iglesia y el Estado; autonomía
    municipal.
  • Jornada de trabajo de 8 horas, y de 6 horas
    para menores entre 14 y 16 años; prohibición del trabajo nocturno,
    salvo que sea indispensable para el bienestar general; descanso de un
    día semanal; salario mínimo vital; igual salario para hombres y
    mujeres; tribunales paritarios; responsabilidad patronal en los
    accidentes de trabajo; comisiones obreras para inspeccionar talleres;
    escuelas gratuitas profesionales y secundarias.
  • Educación laica, obligatoria y gratuita hasta los 14 años.
  • Anulación
    de las privatizaciones; abolición de los impuestos indirectos y
    establecimiento de los impuestos sobre la renta y la herencia;
    abolición del presupuesto clerical y confiscación de sus bienes;
    abolición de la deuda pública.

En 1895, a propuesta del grupo Les Egaux, se aprobó
una carta orgánica y se eligió un Comité Central de quince miembros
(tres por cada grupo), cuyo primer secretario general fue José
Ingenieros. Poco después, el 13 de octubre de ese año, se reunió la
primera Convención del partido, que resolvió modificar el nombre por el
de Partido Socialista Obrero Argentino (PSOA).

El 8 de marzo de 1896 el PSOA se presentó por
primera vez a elecciones en Buenos Aires, con una lista de
parlamentarios integrada por Juan B. Justo, Adrián Patroni, Juan
Scheafer, Germán Ave Lalleman y Gabriel Abad, obteniendo 138 votos, en
una elección escandalosa y abiertamente fraudulenta, como era la
característica de un régimen electoral basado en el voto cantado.

El 28 y 29 de junio de 1896 se realizó por primera
vez un Congreso, llevado adelante en el Club Vorwärts en Buenos Aires,
ubicado en la calle Rincón 1141. Es considerado como el congreso
constituyente o fundador del Partido Socialista de Argentina.

El Congreso reunió a los representantes de 19 centros socialistas y 16 asociaciones sindicales:

Centros socialistas:

  • Centro Socialista Obrero
  • Centro Carlos Marx
  • Centro Socialista de Barracas
  • Centro Socialista de Balvanera
  • Club "Vorwaerts"
  • Centro Socialista del Pilar
  • Centro Socialista Universitario
  • Centro Socialista de San Bernardo
  • Grupo "Les Egaux"
  • Centro Socialista de Tolosa
  • "Fascio dei Lavoratori"
  • Centro Socialista de Quilmes
  • Centro Socialista de San Fernando y Tigre
  • Centro Socialista de San Antonio de Areco
  • Centro Socialista de Junín
  • Unión Obrera Socialista de Paraná
  • Club "Vorwaerts" de Rosario
  • Centro Socialista de Tucumán
  • Centro Socialista de Córdoba

Agrupaciones sindicales:

  • Fomento Tipográfico
  • Sindicato Francés de Artes Gráficas
  • Sociedad de Talabarteros
  • Sociedad de Constructores de Carros
  • Sociedad de Bronceros
  • Sociedad de Mecánicos
  • Cooperativa de Tolosa
  • Sociedad de Vidrieros
  • Sociedad de Fideeros
  • Sociedad de Carpinteros
  • Sociedad de Conductores de Tráfico
  • Seccional Alemana de Artes Gráficas
  • Sociedad de Toneleros
  • Sociedad de Hojalateros
  • Sociedad de Curtidores
  • Sociedad Constructores de Carruajes.

El congreso confirmó el nombre de "Partido Socialista Obrero Argentino" (PSOA) -nombre que a principios del siglo XX se simplificaría sólo como "Partido Socialista"
(PS)-, y aprobó también la Declaración de Principios, el Programa
Mínomo y los Estatutos del partido. La Declaración de Principios venía
siendo redactada por Juan B. Justo desde varios años antes y fue
consultada incluso con Federico Engels, compañero de Carlos Marx.

El último párrafo, referido a la eventualidad de
organizar o participar en una revolución generó varios debates
internos, siendo suprimido primero y reemplazado después por otro texto
que, sin adherir expresamente al uso de la violencia y las armas, daba
a entender que las mismas podían resultar aceptables en ciertas
condiciones, al utilizar la expresión "sin excluir en el último caso
todo otro medio de acción que las circunstancias le aconsejen".

El programa tomó en los sustancial el establecido en
1894, con varias precisiones, como el descanso semanal de 36 horas, la
creación del fuero laboral; voto secreto y universal; así como la
exclusión de varios de los puntos más radicales, como armar al pueblo,
confiscar los bienes de la Iglesia, y abolir la deuda pública, o que
requerían una reforma constitucional, como la supresión de la
presidencia y el senado y el establecimiento de un sistema
parlamentarista.

Primeros años

El Partido Socialista buscó organizarse como el
primer partido moderno de la Argentina, presentándose a sí mismo como
la antítesis de lo que denominaba la "política criolla", encarnada en
los conservadores y radicales de la UCR. Incluyó por primera vez la
cuestión de la justicia social en la política argentina, llevando a la
fundación del derecho del trabajo argentino. Impulsó la nacionalización
de los inmigrantes con el fin de que adquirieran el derecho a votar.

En esos primeros años el PS actuaría a través del
periódico La Vanguardia y de una serie de organizaciones sociales que
fue creando como la Sociedad Obrera de Socorros Mutuos, en 1898, la
Sociedad Luz, en 1899, y la Cooperativa El Hogar Obrero en 1905.

El PS y sus afiliados otorgaron prioridad a la
organización y dirección de los sindicatos, vinculando estrechamente la
acción política y sindical. De esta manera socialistas y anarquistas se
constituyeron en las dos corrientes mayoritarias del sindicalismo
argentino. A principios de siglo XX, las confrontaciones entre
socialistas y anarquistas sobre el mejor modo de organizar a los
trabajadores, dificultó la actuación unitaria de los sindicatos, y
llevó a la aparición de una tercera corriente sindical, desprendida del
PS, que adoptó las ideas del sindicalismo revolucionario.

Las ideas políticas sostenidas por el PS se
insertaban dentro de la línea de la búsqueda de establecer una sociedad
socialista por vía democrática. Ello no impedía que las ideas de Carlos
Marx tuvieran gran importancia en el PS, habiendo sido Juan B. Justo el
primero en traducir al español su famoso libro maestro, El Capital, en
tanto que la Declaración de Principios fue revisada por Federico Engels
poco antes de morir.

Entre los socialistas argentinos también fueron
importantes las ideas del positivismo, a la que adhirieron claramente
líderes como el propio Justo o José Ingenieros. Otros dirigentes, como
Alfredo Palacios, el propio José Ingenieros y más adelante Manuel
Ugarte y Mario Bravo, introdujeron el pensamiento nacionalista,
latinoamericanista y antiimperialista; por su parte Enrique Del Valle
Iberlucea, aportó un enfoque internacionalista; mientras que Alicia
Moreau de Justo y otras dirigentes socialistas, le imprimieron
contenidos feministas. El cooperativismo también fue un pensamiento muy
presente en el PS desde su inicio, habiendo desempeñado un papel muy
importante en la organización del movimiento cooperativista en la
Argentina.

El Partido Autonomista Nacional (PAN) o roquismo,
salvo excepciones, consideró que los socialistas, al igual que los
anarquistas y sindicalistas, constituían una amenaza social, y desde
principios de siglo XX, llevó adelante una política de represión,
muchas veces con resultados fatales. La política represiva tuvo su eje
en la Ley Nº 4144 del 23 de noviembre de 1902, propuesta por la Unión
Industrial Argentina y proyectada por el senador Miguel Cané, a la que
se denominó "Ley de residencia", que permitía expulsar inmigrantes
arbitrariamente, sin derecho a juicio. La Ley de Residencia fue
completada más tarde con la Ley Nº 7029, denominada "Ley de Defensa
Social".

1903-1930: del primer representante al golpe de 1930

En 1903 el PS obtuvo la elección de su primer
representante, y al mismo tiempo el primer socialista de América en
obtener un cargo representativo, al ser elejido Agustín Reynes como
concejal en el Concejo Deliberante del municipio de San Nicolás, una
ciudad mediana ubicada a 200 km de Buenos Aires.

Al año siguiente, en las elecciones del 13 de marzo
de 1904, para renovar la Cámara de Diputados de la Nación, se aplicó el
sistema electoral uninominal por circunscripciones, en las que fue
elegido diputado nacional por La Boca el joven abogado Alfredo
Palacios, quien se convirtió en el primer diputado socialista de
América.

En el 7º Congreso de 1906, un grupo de
sindicalistas, con el apoyo del secretario general Aquiles S. Lorenzo y
entre quienes se encontraban militantes como Gabriela L. de Coni y
Julio Arriaga, se separó del partido para dar origen a la corriente
sindicalista revolucionaria, que tendría un importante desarrollo en el
movimiento obrero argentino hasta 1945. Los sindicalistas
revolucionarios cuestionaban la política del partido de formar
sindicatos y una central de tendencia socialista (la UGT), sosteniendo
que los sindicatos debían ser organizaciones unitarias de los
trabajadores de todas las tendencias.

En 1913, después de la aplicación de la Ley Sáenz
Peña de voto secreto sancionada del año anterior, el Partido Socialista
obtuvo cinco representantes en el Congreso de la Nación: Juan B. Justo,
Alfredo Palacios, Mario Bravo, y Nicolás Repetto en la Cámara de
Diputados, y Enrique Del Valle Iberlucea en la Cámara de Senadores.

En 1915 el PS expulsó al diputado Alfredo Palacios,
debido a que se había batido a duelo, una tradicional costumbre
argentina, prohibida por el estatuto interno del PS; Palacios
regresaría en octubre de 1930.

Desde que el Partido Socialista se constituyó como
agrupación política, sostiene dos programas: el "mínimo" y el "máximo".
El primero de ellos es esencialmente reformista, mientras que el
segundo expresaba el contenido revolucionario inspirado en Carlos
Marx..No obstante, en el seno del partido, se inició un movimiento que
se situó a la izquierda de la diligencia, reivindicando los postulados
marxistas en contraposición con la conducción que adhería a las teorías
de Bernstein (Social Democracia).

Este grupo tenía su base en el Centro de Estudios
Carlos Marx, quien desde 1912 se opuso a los reformistas, iniciando una
campaña de afirmación revolucionaria. Con ese fin publicó un periódico
denominado "Palabra Socialista", desde donde se fustigó a las
posiciones revisionistas. La guerra mundial de 1914-1918 contribuyó a
profundizar esta división de hondas raíces ideológicas. El grupo más
marxista, sostenía que la Guerra Mundial era de carácter
interimperlaiista, y tenía como objetivo una redistribución colonial
del mundo, mientras que la dirección del partido negaba que el
conflicto tuviera características imperialistas, y expresaba sus
simpatías por Francia y Gran Bretaña.

Esta lucha interna, que ponía cada vez mayor
distancia entre los sectores antagónicos, hizo crisis en el Congreso
Extraordinario realizado los días 28 y 29 de abril de 1917 en el Salón
Verdí. con el objetivo de definir la posición del partido con respecto
a la guerra mundial.

La izquierda marxista levantó la bandera del
Internacionalismo proletario y revolucionario, y la lucha contra la
guerra, proclamando el pacifismo. Al poco tiempo decidieron formar el
Partido Socialista Internacional, entre cuyos primeros miembros se
encontraban: Victorio Codovilla, Rodolfo Schmidt, José F. Grosso,
Carlos Pasceil, José F. Penelón, Juan Greco, Juan Ferliní, Rodolfo
Ghioldi, Aldo Cantoní, Emilio González Mellén, Augusto Khun, etc. La
evolución posterior de esta nueva agrupación desembocó en la formación
del Partido Comunista (Se ha sostenido reiteradamente que la división
socialista de 1917 responde a la influencia de la Revolución Rusa, y a
las diferencias en el método para la conquista del poder).

La década de 1920 marcó la consolidación de un
sector dentro del partido que propugnaba una convergencia con los
conservadores. Este grupo se colocó a la derecha de la conducción
socialista, y pese a sostener el mismo programa "mínimo" del partido
tradicional, en la práctica sus puntos de vista no se diferenciaban del
pensamiento conservador.
Sus inspiradores principales fueron
Antonio de Tomaso y Federico Pinedo, quienes produjeron la división en
1927 fundando el Partido Socialista independiente en 1928. La nueva
agrupación atrajo de inmediato el apoyo de la prensa y del
antiyrigoyenismo de la Capital Federal, lo que le procuró el triunfo
electoral sobre el socialismo tradicional y los radicales. En 1931
integraron la Concordancia, junto a los conservadores y radicales
antipersonalistas, que sostuvo la fórmula Agustín P. Justo y Julio A.
Roca (h) y se impuso por medio del fraude en las elecciones del 8de
noviembre. Antonio de Tomaso se convirtió en el flamante ministro de
Agricultura del presidente Justo. Más adelante, Federico Pinedo, ocupó
la cartera de Hacienda. Después de las elecciones de 1931, los
socialistas independientes desaparecieron como partido y sus miembros
quedaron integrados con el régimen gobernante.

1930:1943: la década infame

Durante la década del '30 se destacaron algunos
parlamentarios socialistas, que como Alfredo Palacios desarrollaron una
acción eficaz en el Congreso de la Nación. Sin embargo las divisiones
que sufrió el partido a lo largo de sus primeros cuarenta. años, le
hicieron perder la posibilidad de constituirse en la vanguardia de la
clase obrera, sobre todo de la que a fines de la década del 30 afluía a
Bs. As. desde el interior. Esta situación fue comprendida por un grupo
cada vez más numeroso de afiliados, que comenzó a evolucionar hacia
posiciones más izquierdistas.

Este movimiento se fue solidificando en Capital
Federal, provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Entre
Ríos y San Juan. Pero, aunque el nuevo giro hacia la izquierda aglutinó
el descontento que existía en las filas socialistas frente al
conformismo de la conducción, no logró formar un movimiento homogéneo
que respondiera a concepciones bien definidas. No obstante, en el
Congreso realizado en Santa Fe en abril de 1934, este sector demostró
su combatividad, y aunque no se impuso, logró casi el cuarenta por
ciento de los votos a favor de su posición.

Este Congreso determinó una nueva división y la
formación del Partido Socialista Obrero, el que comenzó su actuación a
principios de la segunda mitad de la década del '30. Pero la falta de
homogeneidad, señalada más arriba, hizo que en la nueva agrupación se
presentaran diversidad de criterios. Mientras que en algunas provincias
como Mendoza, los socialistas obreros trabajaban en colaboración con
los comunistas, en otras adoptaron posiciones resueltamente
anticomunistas.

Estas diferencias determinaron que el nuevo partido
se disolviera a principios de los años 40, y sus miembros se integraran
a las filas comunistas en algunos casos, y en otros, reingresaran al
Partido Socialista.
En el proceso previo a las elecciones generales
de 1946, algunos dirigentes obreros de extracción socialista se
agruparon alrededor de Perón, y le ayudaron. a formar el movimiento que
lo llevó al poder en las elecciones del 24 de febrero. En esta
oportunidad el Partido Socialista integró la Unión Democrática, junto
con los radicales, los comunistas y la democracia progresista.

Durante los primeros gobiernos peronistas, muchos
grupos de izquierda sostuvieron que la base del justicialismo era
ampliamente popular, y por lo tanto no se lo podía enfrentar, sino que
se debía realizar una apertura hacia él y ubicarse en un apoyo critico.
En esta posición se ubicaron algunos sectores del trotskismo y de la
izquierda Independiente. Esta misma concepción fue sostenida por un
dirigente tradicional del Partido Socialista, Enrique Dickman, quien en
1952, al no poder orientar a la agrupación en esa línea, formó el
Partido Socialista de la Revolución Nacional (PSRN) que fue integrado
por algunos militantes tradicionales, y recibió apoyo de la izquierda
independiente.

Desde su fundación, siempre existió en el Partido
Socialista un ala izquierda que pretendió ubicarlo más cerca del
programa "máximo" que alguna vez se formuló, y también siempre existió
una línea más moderada. Esta situación se exteriorizó en 1958, cuando
se enfrentaron ambos grupos,: Alfredo Palacios, José Luis Romero, Ramón
A. Mufliz, Carlos Sánchez Víamonte, Abel A. Lathendorff, David
Tieffenberg, Alicia Moreau de Justo y Emilio Carreira. Y el sector más
moderado en el que se ubicaron Juan Antonio Solarí, Américo Ghioidi,
Nicolás Repetto, Jacinto Oddone y Teodoro Bronziní, entre otros.

En el Congreso celebrado en Rosario en 1958, se
produjo la división del partido, conservando las dos nuevas
agrupaciones el nombre Socialista, diferenciándose en que el ala
izquierda funcionó con el agregado de "Secretaria Muñiz" mientras que
el ala derecha usaba el de "Secretaria Solari". Más tarde, la
Secretaria "Muñiz" adoptó el nombre de Partido Socialista Argentino, en
tanto que la Secretaria "Solari" pasó a llamarse Partido Socialista
Democrático.

Después de las elecciones parciales de 1961, en las
que Alfredo L. Palacios fue elegido Senador Nacional por la Capital
Federal, un grupo que evolucionó aún más hacia la izquierda, formó el
Partido Socialista de Vanguardia, que luego se denominó Vanguardia
Comunista, agrupación que se disgregó posteriormente, pasando algunos
de sus miembros a integrar el Partido Comunista, y otros el peronismo
de izquierda.

En las elecciones generales de 1973, un grupo de
afiliados del socialismo argentino constituyó el Movimiento Socialista
de Liberarión Nacional, que apoyó al FREJULI. Posteriormente, surgió
una nueva división de este último movimiento, el Partido Socialista
Unificado, cuya secretaria general ejerció Simón Lazara.

El Socialismo Argentino, tuvo que suprimir el
aditamento "Argentino" por prohibición de la ley 19.102, y en las
elecciones de 1973 se presentó con el nombre de Partido Socialista de
los Trabajadores, con la fórmula Juan Carlos Coral-Nora Ciaponi, que
obtuvo 73.796 votos; El Partido Socialista Democrático Sostuvo la
fórmula Américo Ghioldi-René Balestra que logró 109.068 sufragios.

Después de las elecciones de 1973, un grupo de
dirigentes, formó la Confederación Socialista, en la que milito Alicia
Moreau de Justo y que tenia como objetivo reunificar a las distintas
ramas del socialismo.

Con el advenimiento de la democrática, el único
partido heredero del viejo tronco socialista que logro reconstruirse en
el orden nacional fue el Partido Socialista Democrático. Las nuevas
generaciones de este, impulsaron un amplio debate interno que culmino
en 1985 con la reforma de su carta Orgánica, permitiendo
institucionalmente la conformación de Agrupaciones internas dentro del
Partido Socialista Democrático, y la representación proporcionar en
todos los cargos directivos y electivos. Esta Practica permitió que los
grupos socialistas dispersos, pudieran reincorporarse en el PSD, como
fue el caso de la Confederación Socialista que lideraba Alicia Moreau
de Justo, y otros grupos del antiguo socialismo argentino.

1943-1955: el Peronismo

Durante el gobierno peronista (1945-1955) el
socialismo sufrió un retroceso histórico. Por un lado parte del ideario
socialista fue tomado por Perón para organizar su movimiento, al que
adhirieron la mayoría de los trabajadores. Por otro lado, el Partido
Socialista adoptó una clara posición opositora al peronismo desde sus
orígenes y formó parte en 1945 de la alianza antiperonista Unión
Democrática, que contaba con el apoyo de las clases medias y altas y
del embajador norteamericano en Argentina.

Adicionalmente muchos dirigentes sindicales
socialistas se sumaron a las filas del peronismo, como Angel Borlenghi,
quien fuera secretario general de la CGT socialista y llegará a ser el
segundo hombre en importancia del gobierno peronista. Finalmente, la
mayoría de los dirigentes sindicales socialistas contrarios al
peronismo, fueron desplazados de los sindicatos, debido al creciente
surgimiento del peronismo.

1955-1976: División y decadencia

En la "Revolución Libertadora" (1955-1958),
denominación del régimen militar que derrocó al gobierno peronista, el
Partido Socialista estuvo representado en la Junta Consultiva por
Alicia Moreau de Justo, Américo Ghioldi, Ramón Muñiz y Nicolás Repetto,
junto a representantes de otros partidos políticos. Este hecho produjo
un quiebre debido al rechazo de una parte de los dirigentes
socialistas, con Alfredo Bravo a la cabeza, opuestos a colaborar con un
gobierno de facto. En 1958 el Partido Socialista se divide en dos: el
Partido Socialista Argentino (PSA), con una orientación más
izquierdista, y el Partido Socialista Democrático (PSD) con una
posición marcadamente antiperonista.

En la década de 1960 sectores castristas y
trotskistas se separaron del PSA; algunos se sumaron al peronismo
revolucionario y otros terminaron fundando los primeros partidos
trotskistas. En 1963, un grupo de dirigentes estudiantiles entre los
que se encontraban Guillermo Estévez Boero y Marcos Rosa, fundaron el
Movimiento Nacional Reformista (MNR), que luego se convertirá en el
brazo universitario del socialismo Popular, y que a partir de entonces
será una de las grandes organizaciones estudiantiles de Argentina
dirigiendo la poderosa FUA (Federación Universitaria Argentina) en
reiteradas oportunidades. En 1960 Alfredo Palacios (PSA) es elegido
Senador Nacional por la Ciudad de Buenos Aires y en 1963 Diputado
Nacional. Luego de su muerte en 1965 no volverá a ser elegido ningún
parlamentario socialista hasta 1987.

En 1971 el MNR llega por primera vez a conducir la
FUA, situación que se reiterará en varias oportunidades en durante las
siguientes décadas. En 1972 el PSA se fusiona con el MAPA dirigido por
Guillermo Estévez Boero, y otros grupos socialistas, para fundar el
Partido Socialista Popular.

Las décadas de 1970 y 1980 vieron a un socialismo dividido y débil.

1976-1983: La última dictadura

Durante la dictadura de 1976-1983, comúnmente llamada
"el proceso", el PSP mantiene una actitud opositora al régimen, en
tanto que la conducción del PSD mantuvo una posición de apoyo a la
dictadura militar, siendo su secretario general, Américo Ghioldi,
embajador en Portugal.

1983-2001: del alfonsinismo a La Alianza

En 1983 el doctor Aldo Luis Arrighi (PSD) gana las
elecciones municipales en la ciudad bonaerense de Zárate y se queda con
la intendencia hasta 1995. La gestión de Arrighi logrará grandes
cambios que fueron significativos hasta estos tiempos. En el 2007,
después de 12 años sin gobernar, el socialismo retorna al gobierno de
la mano de Osvaldo Cáffaro, un maestro mayor de obras que fue
funcionario en la gestion de Arrighi.

En 1987 Guillermo Estévez Boero (PSP) es elegido
diputado nacional por Santa Fe, constituyéndose en el primer
parlamantario socialista después de la muerte de Alfredo Palacios en
1965.

En 1989 el PSP gana la segunda ciudad del país,
Rosario, y la gobernará ininterrumpidamente desde entonces a través de
los intendentes Héctor Cavallero (1989-1995), Hermes Binner (1995-2003)
y Miguel Lifschitz (2003-2011).

La ultima división del Partido Socialista Popular,
fue en 1995 cuando una parte importante de este partido encabezados por
el Intendente Héctor Cavallero, decidió su alianza con el entonces
presidente Carlos Saúl Menem (PJ).Presidente este, que dispuso los
indultos para los militares culpables del mayor genocidio que recuerde
la República Argentina.

Con la vuelta a la democracia, el PSD y el PSP
confluyeron en varias de las alianzas de centroizquierda que se
sucedieron: con el Partido Intransigente, el Frente Grande, el Frepaso
y por último, la Alianza. Estas alianzas acercaron a ambos partidos y,
una vez descartado el método aliancista, los convencieron de un
desarrollo autónomo.

Luego de 2001: Reunificación y actualidad

Esto se verificó en 2002 cuando ambos partidos (el
PSD y el PSP) se fusionaron en el actual Partido Socialista. Sin formar
parte de la fusión, se mantuvo autónomo el Partido Socialista
Auténtico, integrando el Proyecto Sur, liderado por el cineasta
Fernando "Pino" Solanas.

En la actualidad el Partido Socialista ocupa un
lugar relevante en la provincia de Santa Fe, tercer distrito electoral
del país, donde gobierna desde 1989 la ciudad de Rosario. En el nivel
nacional cuenta con escasos pero creciente número de diputados. En la
elección presidencial de 2003, obtuvo el octavo lugar con 1,12% de los
votos.

En las elecciones legislativas de 2005 el PS,
integrando la alianza con la Unión Civica Radical, el Partido
Comunista, y el PDP, el Frente Progresista, Cívico y Social) ganó en el
distrito de Santa Fe, promoviendo a Hermes Binner, ex intendente de
Rosario.

En las elecciones provinciales de Santa Fe de 2007,
Binner llega a la Gobernación como candidato del Frente Progresista,
Cívico y Social, incorporando al mismo al ARI, al vencer al oficialista
Rafael Bielsa, poniendo fin a 24 años de gobernadores justicialistas en
la provincia. De esta manera, Hermes Binner se convierte en el primer
gobernador socialista de la República Argentina.

En las elecciones Nacionales de Octubre de 2007 el
Partido Socialista de la Provincia de Entre Ríos, logra colocar por
primera vez en su historia a un diputado en el Congreso Nacional: el
Ing. Lisandro Viale.

Con un escenario dividido entre dos candidatos
justicialistas (Omar Bernues - iba por la reeleccion- y Abel Furlan),
el socialista Osvaldo Cáffaro encabezó un frente de oposicion compuesto
por el ARI y la UCR llamado Acuerdo Cívico Social que triunfó el 28 de
octubre de 2007 contra todos los pronósticos y sin aparato clientelista
obteniendo la comuna de Zárate.

Tras la intervención de la capital de la provincia de
La Pampa, Santa Rosa, se realizaron elecciones para intendente y
concejales el 31 de agosto de 2008. La lista ganadora fue un frente
entre radicales y socialista, resultando intendente electo Francisco
Torroba (UCR) y viceintendente Guillermo Di Liscia (PS) quien presidirá
el nuevo cuerpo del concejo deliberante.

 

BASES PROGRAMATICAS  DE GOBIERNO PARA LA CIUDAD DE BAHIA BLANCA.

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